BONG JOON-HO
Bong Joon-ho, cineasta y guionista surcoreano, obtiene la última Palma de Oro de Cannes con su película Parásitos, la primera de su país. Sociólogo de la Universidad de Yonsei, se graduó en la Academia Coreana de Cine. Desde 2000 ha dirigido más de 9 filmes, incluidas la película de monstruos The Host (2006) y la película de acción de ciencia ficción Snowpiercer (2013), las más taquilleras de todos los tiempos en Corea del Sur
En algunas de sus películas, como The Host o Snowpiercer, se apunta a una solidaridad humana que lleva a crear vínculos emocionales muy fuertes entre sus personajes, tuvieran o no lazos de sangre. En cambio, en Parásitos y en The Mother la familia impone su disciplina. “Porque ambas son comedias negras que hablan de las debilidades que escondemos. Creo que, en la realidad, al menos yo así lo hago en mi vida, deben coexistir las familias consanguíneas y las que construyes con tus amistades”.
Con todo, Bong es bastante pesimista con el devenir del mundo: “Mi país no va bien, hemos crecido económicamente, aprovechando el impulso tecnológico. Y, sin embargo, los pobres son cada vez más pobres, y los ricos, más ricos. Las injusticias crecen. Lo mismo pasa en el resto del mundo. Hay un ambiente pesimista, y no, no creo que el cine sea capaz de provocar cambios. Pero, al menos, ilumina la situación. Que no se nos olvide dónde y al lado de quién estamos”.
https://elpais.com/cultura/2019/10/19/actualidad/1571496178_897888.html

Viernes 29 de noviembre de 2019
PARASITE (Parásitos)
Dir. Bong Joon-ho / 132 min. / 2019 / Corea del Sur
Tanto Gi Taek como su familia están sin trabajo. Cuando su hijo mayor, Gi Woo, empieza a dar clases particulares en casa de Park, las dos familias, que tienen mucho en común pese a pertenecer a dos mundos totalmente distintos, comienzan una interrelación de resultados imprevisibles.

Viernes 6 de diciembre de 2019
SNOWPIERCER (El expreso del miedo)
Dir. Bong Joon-ho / 126 min. / 2014 / Corea del Sur
El calentamiento global ha aniquilado a casi toda la humanidad. Los sobrevivientes viajan en un tren que atraviesa un mundo de hielo y nieve, un tren en el que hay dos clases sociales claramente diferenciadas, pero el descontento lleva a la revuelta.

Viernes 13 de diciembre de 2019
MOTHER (Madre)
Dir. Bong Joon-ho / 128 min. / 2009 / Corea del Sur
Hye-ia es una madre soltera. Do-Joon, su hijo de 27 años, es tan ingenuo e inmaduro que sigue dependiendo de ella. Su conducta es estúpida o simplemente peligrosa. Es una constante fuente de preocupación para todos. Un día, aparece una joven muerta en un edificio abandonado y Do-joon es acusado de su muerte. Seleccionada por Corea del Sur como candidata al Oscar 2010 en la categoría de película de habla no inglesa.

Viernes 20 de diciembre de 2019
THE HOST (El huésped)
Dir. Bong Joon-ho / 119 min. / 2006 / Corea del Sur
Los habitantes de Seúl observan sorprendidos un extraño objeto que cuelga de un puente sobre el río Han. El objeto es, en realidad, una monstruosa criatura mutante que al despertar devora a todo aquel que se cruza en su camino. En medio de tanto horror, la criatura mutante rapta a la hija del dueño de un quiosco que vive felizmente a la orilla del río. Mientras el ejército fracasa una y otra vez en sus intentos de destruir al monstruo, este hombrecillo anónimo y su familia intentan recuperar a su hija.
EL ODIO AL INDIO
Como una espesa niebla nocturna, el odio recorre vorazmente los barrios de las clases medias urbanas tradicionales de Bolivia. Sus ojos rebalsan de ira. No gritan, escupen; no reclaman, imponen. Sus cánticos no son de esperanza ni hermandad, son de desprecio y discriminación contra los indios. Se montan en sus motos, se suben a sus camionetas, se agrupan en sus fraternidades carnavaleras y universidades privadas y salen a la caza de indios alzados que se atrevieron a quitarles el poder.
En el caso de Santa Cruz, organizan hordas motorizadas 4x4 con garrote en mano para escarmentar a los indios, que los llaman collas y que viven en los barrios marginales y en los mercados. Cantan consignas de que hay que matar collas, y si en el camino se les cruza alguna mujer de pollera, la golpean, la amenazan y la conminan a irse de su territorio. En Cochabamba organizan convoyes para imponer la supremacía racial en la zona sur, donde viven las clases menesterosas, y cargar como si fuera un destacamento de caballería sobre miles de mujeres campesinas indefensas que marchan pidiendo paz. Llevan en la mano bates de béisbol, cadenas, granadas de gas, algunos exhiben armas de fuego. La mujer es su víctima preferida, agarran a una alcaldesa de una población campesina, la humillan, la arrastran por la calle, le pegan, la orinan cuando cae al suelo, le cortan el cabello, la amenazan con lincharla y cuando se dan cuenta que son filmados deciden echarle pintura roja simbolizando lo que harán con su sangre.
En La paz sospechan de sus empleadas y no hablan cuando ellas traen la comida a la mesa, en el fondo les temen, pero también las desprecian. Más tarde salen a las calles a gritar, insultan a Evo y en él a todos estos indios que osaron construir democracia intercultural con igualdad. Cuando son muchos arrastran la wiphala, la bandera indígena, la escupen, la pisan la cortan, la queman. Es una rabia visceral que se descarga sobre este símbolo de indios al que quisieran extinguir de la tierra junto con todos los que se reconocen en ella.
El odio racial es el lenguaje político de esta clase media tradicional. De nada sirven sus títulos académicos, viajes y fe; porque al final todo se diluye ante el abolengo. En el fondo la estirpe imaginada es más fuerte y parece adherida al lenguaje espontáneo de la piel que odia, de los gestos viscerales y de su moral corrompida.
Todo explotó el domingo 20 cuando Evo Morales ganó las elecciones con más de 10 puntos de diferencia sobre el segundo, pero ya no con la inmensa ventaja de antes ni el 51 por ciento de los votos. Fue la señal que estaban esperando las fuerzas regresivas agazapadas, desde el timorato candidato opositor liberal, las fuerzas políticas ultraconservadoras, la OEA y la inefable clase media tradicional. Evo había ganado nuevamente, pero ya no tenía 60 por ciento del electorado, y entonces estaba más débil y había que ir sobre él. El perdedor no reconoció su derrota. La OEA habló de elecciones limpias, pero de una victoria menguada y pidió segunda vuelta, aconsejando ir contra la constitución que señala que si un candidato tiene más de 40 por ciento de los votos y más de 10 puntos de diferencia sobre el segundo es el candidato electo.
Y la clase media se lanzó a la cacería de los indios. En la noche del lunes 21 se quemaron cinco de los nueve órganos electorales, incluidas papeletas de sufragio. La ciudad de Santa Cruz decretó un paro cívico que articuló a los habitantes de las zonas centrales de la ciudad, ramificándose el paro a las zonas residenciales de La Paz y Cochabamba. Y entonces se desató el terror.
Fragmento del texto escrito por Álvaro García Linera, Vicepresidente de Bolivia en el exilio, para el diario La Jornada de México.

Jueves 28 de noviembre de 2019
CHUQUIAGO
Dir. Antonio Eguino / 86 min. / 1977 / Bolivia
Cuatro personajes de diferentes estratos sociales y su relación con la ciudad. La vida cotidiana, así como el proceso de ilusión y frustración por el que atraviesa cada uno, reflejan las contradicciones de la sociedad boliviana.

Jueves 5 de diciembre de 2019
LA NACIÓN CLANDESTINA
Dir. Jorge Sanjinés / 89 min. / 1989 / Bolivia
Sebastián Mamani, un campesino renegado de su clase, vuelve a su pueblo a pagar sus culpas por prestar servicio como represor durante la dictadura, bailando la danza del "Danzanti" hasta morir. Él espera borrar su pasado, y anhela un renacimiento.

Jueves 12 de diciembre de 2019
COCALERO
Dir. Alejandro Landes / 86 / 2007 / Bolivia
Documental sobre Evo Morales. Hijo de la guerra norteamericana contra las drogas, un indio aymara llamado Evo, acompañado por una tropa de cocaleros, atraviesa los Andes y el Amazonas en jeans y zapatillas encabezando una contienda histórica para convertirse en el primer presidente indígena de Bolivia.

Jueves 19 de diciembre de 2019
INSURGENTES
Dir. Jorge Sanjinés / 83 min. / 2012 / Bolivia
A través de la reconstrucción de momentos históricos cruciales en la larga lucha de los indios de Bolivia en procura de la recuperación de la soberanía perdida, por causa de la colonización española y la opresión de sus descendientes los criollos republicanos, se rescata del olvido oficial a varios héroes indígenas que brillaron con luz propia en esa descomunal gesta que culmina con la ascensión de un indio a la Presidencia de Bolivia.
ASESINOS SERIALES
Ciclo curado por Mateo Grillo estudiante de la Maestría en Culturas Audiovisuales de la Escuela de Comunicación Social de la Universidad del Valle.
Los asesinos seriales son definidos y diferenciados, escuetamente, por construir una metodología que reproducen en cada asesinato, pasar por periodos de enfriamiento entre cada uno durante el cual mantienen una máscara social, anular la capacidad de sentir empatía por el otro, y, en general, una imposibilidad de control; los asesinos en serie no pueden parar de matar. Hay algo inefable en el ejercicio descriptivo y definitorio de lo que significa ser un asesino en serie, en especial al ubicarlo en la palestra junto a los asesinos en masa y los asesinos relámpago. Los últimos dos parecen encontrar cuna en los males más propios de la humanidad, como pueden ser sus guerras e injusticias, y encuentran, de cualquier forma, menor comprensión y fascinación dentro de la cultura popular que los asesinos seriales, quienes parecen resultar de la manifestación de ciertos rasgos primitivos o inclusive evolutivos en función de los mismos males. Hay algo inefable en imaginarse el pensamiento de un ser humano que no puede parar de matar, es como si, de alguna forma, no fuese un ser humano. Tal nivel de alteridad produce una variedad de sentimientos y respuestas en los demás seres humanos, la más homogeneizada es su presencia como monstruo, tal engendro que representa lo peor de la humanidad; una mitología que funciona como vía de reafirmación propia dentro de la bondad del mundo. De alguna forma, frente a estos seres que nos obsesionan, somos humanos porque no somos asesinos en serie. Claro, podemos matar por ira, por dolor, por rencor, por dinero, por política, por ecología, por economía, por amor, por euforia, por territorio, por montones, sin saberlo, de espaldas, con un botón, con odio, con compasión; pero siempre, siempre, lo reconocemos dentro de la brújula moral. Es entonces cuando la culpa y el arrepentimiento se presentan como condiciones propias humanas, es cuando la mínima señal de empatía nos esclarece la naturaleza del acusado. Entonces, dejamos de reconocer a los asesinos en serie dentro de nuestra propia naturaleza; pero, nacieron humanos ¿no? Aún vemos su rostro y reconocemos el nuestro, vemos cómo sus gestos articulan cierta familiaridad.
El cine se ha encargado, más allá de incidir en la fascinación popular, de enfrentarnos con mayor eficacia frente a esa naturaleza que hasta entonces nos parecía tan desacorde e insólita. De repente podemos ver nuestra propia sombra, como especie probablemente, como los animales de la palabra y la imagen. Frente a nuestra sombra podemos asumir reacciones tan diversas como visiones de mundo; podemos fascinarnos al punto científico de la comprensión, compadecer sus carencias, enjuiciar su degeneración, exaltarlos en su misterio y osadía, purgar nuestros pecados, reconocer el reflejo de nuestras perversiones, ajustar nuestra moral, satisfacer nuestras fantasías, experimentar miedo, asco e inclusive deseo desde una distancia segura y cómoda; desde la distancia que nos libra de la culpa máxima, la oscuridad final. Es posible que, como sociedad busquemos, al enfrentarnos con estos monstruos infernales, encontrar el más grande mal que puede encarnar en un ser humano, reconocerlo, y evadir las demás maldades del mundo; las más ambiguas que afloran en el mismo caldo de cultivo. Es posible que busquemos en los asesinos seriales un chivo expiatorio para mantener una sociedad aglutinada con todos sus flagelos, que veamos allí un mal tan grande e incomprensible que nos reuna en nuestras desgracias de nuevo, y las haga propias, y familiares; y eso que sí nos pertenece no lo hemos sabido alienar.
Las cuatro películas que componen este ciclo nos enfrentan de cuatro formas muy distintas con esa sombra desconocida. En “Memories of a Murder” (Bong Joon-ho, 2003) el asesino se escapa de nuestro campo de visión, es presentado como una entidad que gana de a poco materialidad hasta vernos a los ojos y difuminarse con la misma rapidez, dejando a su paso poco más que impotencia y esa mirada, que la película devuelve con maestría. De la fantasmagoría pasamos a la cercanía, aún en el terreno de lo ambiguo, en “Burning” (Lee Chang-dong, 2018), donde buscamos remover capas de cordialidad con desespero, y entramos inevitablemente en ese juego del asesino; nos enfrentamos no solo con un colega, también con un ideal contemporáneo de hombre que busca con insistencia la complicidad de su otro. En contrapunto, entramos en el mundo del asesino en “The House that Jack Built” (Lars Von Trier, 2018), donde nos enfrentamos finalmente con el espejo; ahora tenemos la posibilidad de transitar dentro del asesino por su casa, y más aún, por su arte. Somos espectadores activos de una película que nos cuestiona al núcleo de lo que nos ha hecho hombres, y mujeres, y humanos, y artistas; nos enfrenta con ese juicio final que tan fervorosamente ansiamos. Finalmente, transitando por entre la naturaleza oculta del ser, llegamos al nivel más puro de empatía en “Let The Right One In” (Thomas Alfredson, 2010), en donde el mito y el amor sacuden la incomprensión por la alteridad, inclusive por su forma más extrema y aparentemente inconcebible, hasta ubicarnos irremediablemente a su lado en la noche más fría y oscura, pero de cierta forma reconfortante. El cine es, de nuevo, el medio que nos permite conversar con lo que, de cualquier otra forma, no encontramos canales de comunicación; no debe entenderse como la promesa de la verdad, ni la claridad, ni la solución de un problema. El cine es, de nuevo, y a la espera de abrir un ojo crítico donde hubo puro entretenimiento, la realmente cotidiana posibilidad de la empatía; una muy efectiva puerta de entrada al mundo del otro, en este caso, a la cueva de nuestro propio leviatán.

Miércoles 27 de noviembre de 2019
MEMORIAS DE UN ASESINO
Dir. Bong Joo-ho / 103 min. / 2003 / Corea del Sur
Corea del Sur, 1986. Una joven aparece brutalmente violada y asesinada. Dos meses después, se producen una serie de violaciones y asesinatos en circunstancias similares. Para buscar al asesino, se organiza un destacamento especial, encabezado por un detective de la policía local (Park Doo-man) y un detective de la policía de Seúl (Seo Tae-yoon), que ha solicitado ser asignado al caso.

Miércoles 4 de diciembre de 2019
BURNING
Dir. Lee Chang-Dong / 148 min. / Korea del Sur / 2018
Cuando hace una entrega, Jongsu (Yoo), un joven mensajero, se encuentra por casualidad con Haemi (Jun), una chica que vivía en su vecindario. La joven le pide que cuide a su gato durante un viaje a África. A su regreso, Haemi le presenta a Ben (Yeun), un joven misterioso y con dinero que conoció allí. Un día, Ben revela a Jongsu un pasatiempo muy extraño... Adaptación de una historia de Murakami.

Miércoles 11 de diciembre de 2019
DÉJAME ENTRAR
Dir. Tomas Alfredson / 110 min. / 2008 / Suecia
Oskar, un tímido niño de doce años, que es acosado en el colegio por sus compañeros, se hace amigo de Eli, una misteriosa vecina de su edad, cuya llegada al barrio coincide con una serie de inexplicables muertes. A pesar de que Oskar sospecha que Eli es un vampiro, intenta que su amistad esté por encima de su miedo.

Miércoles 18 de diciembre de 2019
LA CASA DE JACK
Dir. Lars Von Trier / 150 min. / Dinamarca / 2018
Estados Unidos, década de 1970. Seguimos a Jack durante un período de 12 años, descubriendo los asesinatos que marcarán su evolución como asesino en serie. La historia se vive desde el punto de vista de Jack, quien considera que cada uno de sus asesinatos es una obra de arte en sí misma.
CAMPUS DIVERSO
Ciclo curado por el grupo de trabajo del Proyecto Campus Diverso adscrito a la Vicerrectoría Académica de la Universidad del Valle.
Parte de las creencias y percepciones sobre “diversidad sexual” que imperan en nuestra sociedad configuran las violencias de las que son víctimas las personas con identidades de género y orientaciones sexuales diversas (IG/OSD). Colombia, se posiciona como el segundo país más violento hacia ellas y el Valle del Cauca, como el departamento con el índice más alto de asesinatos. En parte, esto responde a que la formación que se tiene sobre sexualidad y diversidad sexual, está permeada por creencias dogmáticas, prejuicios y desconocimiento.
Las construcciones identitarias no se limitan a los sistemas binarios; de hecho, estas polaridades solo hacen parte de discusiones que han ampliado-retroalimentado las posibilidades de ser, de sentir y de existir-vivir. Así pues, el campus universitario se convierte en un escenario político y social en el que muchas personas que no se sienten identificadas con el sexo asignado al nacer, pueden vivir con determinación su experiencia de vida real. De aquí, la importancia de ser sujetos sensibles que nos permitamos conocer, respetar y comprender, que no existe una única manera de ser hombre o de ser mujer, incluso, de no ser ninguna de estas, pues lo que ha de primar siempre, es el principio legítimo de ser seres humanos, de ser personas.
Desde el proyecto Campus Diverso adscrito a la Vicerrectoría Académica de la Universidad del Valle, nos complace saludarles y extenderles la invitación al Ciclo de cine sobre Diversidad Sexual, los martes desde el 26 de noviembre al 17 de diciembre de 2019. La cita será a las 6:00 p.m. en la Cinemateca de la Universidad del Valle.
Para esta oportunidad, la propuesta del ciclo de cine girará en torno a la exploración de las diversas formas de expresión que pueda tener el cuerpo, en relación con en el proceso de construcción de identidad de las personas Transgénero y Transexuales, según la etapa del ciclo vital.

Martes 26 de noviembre de 2019
MÍA
Dir. Javier Van De Couter / 106 min. / 2011 / Argentina
La historia aborda el derecho a la felicidad y a poder formar parte de la comunidad, de quienes han elegido una forma diferente de la moralmente aceptada por la sociedad, y nos permite repasar el tema de la discriminación, la intolerancia, la marginación y la exclusión social, pero también el de la infinita capacidad de amor que tiene el ser humano.

Martes 3 de diciembre de 2019
LAURENCE ANYWAYS
Dir. Xavier Dolan / 168 min. / 2012 / Canadá
Laurence Alia es un profesor de literatura con un trabajo estable y una sólida relación con su novia. Sin embargo, un día decide contarles a sus amigos y seres más queridos sus planes para cambiarse de sexo.

Martes 10 de diciembre de 2019
52 MARTES
Dir. Sophie Hyde / 109 min. / 2013 / Australia
Billie es una chica de 16 años cuya madre va a someterse a una operación de cambio de sexo. Durante el tiempo que dure el proceso, su madre le pide que sólo se vean los martes por la tarde.

Martes 17 de diciembre de 2019
CASA ROSHELL
Dir. Camila José Donoso / 71 min. / 2017 / México
La cineasta chilena Camila José Donoso explora el imaginario transexual y tránsgenero al interior de un club nocturno de transformismo en Ciudad de México.