Cinemateca

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Miércoles de Abril

DOCUMENTAL ANIMADO

Ciclo curado por Jorge Arturo Ruiz Hurtado, estudiante de la Escuela de Comunicación Social. 

¿Al hablar de documental animado caemos en una contradicción? El primero ha sido considerado hasta el día de hoy como un dispositivo que intenta retratar la realidad desde una visión objetiva del mundo. Claro que esta perspectiva, en la actualidad, ha sido criticada fuertemente por diferentes teóricos y realizadores; pero, cuando el término documental es dicho, es difícil no ligarlo o darle una connotación cercana a “lo real”. Este es el efecto documentalizante, fenómeno mencionado por Roger Odín, importante teórico en el área de estudio. Por otro lado, el término “animado”, ha sido percibido como una visión subjetiva de la realidad, a pesar de que fue el dispositivo usado para retratarla por casi la totalidad de la existencia de la especie humana.

Las pinturas y grabados en la Cueva de Altamira fueron los primeros intentos, conocidos hasta el momento, en los que el ser humano trató de retratar su entorno. Es así como desde el periodo Paleolítico, pasando por el Neolítico, los intentos en la edad Antigua como en las pirámides de Giza; hasta el renacimiento, el Neoclasicismo, entre otros movimientos artísticos y pictóricos validaron su forma de representar la realidad.

Pero entonces, ¿Por qué de un momento a otro se desvalorizó esta forma de representar? La respuesta se encuentra en los nuevos dispositivos que se empezaron a usar para ese fin. La invención de la cámara fotográfica (1826) y posteriormente la del cinematógrafo (1895), en todas sus formas, desplazaron esas antiguas formas de retratar, pues, estas herramientas “mostraban la realidad tal cual es”.

A pesar de esto, el desarrollo de la animación también ocurría, de manera alterna, al del cine documental. La primera mitad del siglo XX tuvo, sin prejuicios, una relación muy cercana de estos dos dispositivos. Ejemplo de ellos son películas como The Sinking of the Lusitania de Winsor McCay; Einstein's Theory of Relativity producido por Disney y Why We Fight de Robert Capa, entre otros. A pesar de que algunas de ellas no eran piezas totalmente animadas, la relación animación-documental no era contraproducente al evaluar el grado de verosimilitud de estas producciones.

No fue hasta mediados de la década de los sesenta, con el surgimiento del Cine Directo y el Cinema Verité, que se empezaron a formar los límites de lo real en el documental. Estos dos movimientos cinematográficos, en sus formas, argumentaban encontrar la verdad en la observación sin intervención (Cine Directo) o mostrarla al mismo tiempo que se negaba, evidenciando que esa verdad es moldeada por los realizadores y no puede escapar de este control (Cinema Verité). El surgimiento de estas dos corrientes significó un duro golpe para la animación, una deslegitimación completa.

Han pasado más de sesenta años desde que se desligó, al menos oficialmente, la animación de lo real. A pesar de esto, el viaje por estas seis décadas ha significado para la sociedad una crisis de la verdad. La posmodernidad trajo consigo la ruptura de los dogmas y la incredulidad hacia los organismos de la verdad. Las ciencias, creencias e ideologías terminaron siendo solo puntos de vista para ver el mundo. En esta ruptura, en el terreno documental, empezaron a emerger diferentes ensayos que renunciaron a la forma objetiva de ver la realidad de los movimientos ya mencionados, para explorar nuevas maneras de ver y de re-presentar. Aquí es donde, poco a poco, el documental animado ha ganado fuerza. Son pocos los títulos que han surgido en estos periodos, pero significan un gran avance para el desarrollo de este género. En palabras del investigador Alejandro Cock P.: “Todas las formas de documental son solo RE-presentaciones de la realidad y en este sentido, una animación no es diferente a ningún otro estilo.” 

 

afiche de CHICAGO 10

CHICAGO 10 

Dir. Brett Morgen / 110 min. / Estados Unidos / 2007

Esta cinta, dirigida por Brett Morgen, narra la historia del juicio contra los llamados “Chicago Seven”, un grupo de activistas señalados con los cargos de conspiración, incitación al desorden y conspiración por los disturbios contra la guerra de Vietnam presentados en 1968 en Chicago en la Convención Nacional Democrática. El film muestra cómo este grupo de jóvenes enfrenta con valor y argumentos a una fuerza opresiva y armada del Estados Unidos de esa época; demostrando que los disturbios no fueron iniciados ni planeados por ellos si no que fue la respuesta al avasallamiento de los uniformados. En esta cinta, Morgen, mezcla material de archivo y animación, para hacer una reflexión sobre la guerra en Afganistán que sucedía por ese entonces: “Creo que al final, las personas que esperan que “Chicago 10” sea una lección de historia de 1968 van a estar muy decepcionadas porque no se trata de 1968, se trata del 2008” (Brett Morgen).

La decisión del realizador para dar este tratamiento a su film se enfocó a la audiencia a la que quería llegar: lo jóvenes. Un ritmo acelerado y una sonoridad contemporánea eran necesarias para cumplir con el objetivo. Por otro lado, era consciente que no quería mostrar una realidad objetiva, por eso desde el inicio de la producción se planteó este juego entre la animación y el archivo. “…pero Hayden ayer hizo un comentario en el New York Time que encontré un poco perturbador, el decia: “Hay un peligro en teatralizar la historia”. Pensé algo como: No, actualmente hay peligro en tratar de sugerir que hay una forma objetiva de presentar la historia” (Brett Morgen).

afiche de IS THE MAN WHO IS TALL HAPPY?

IS THE MAN WHO IS TALL HAPPY? 

Dir. Michel Gondry / 89 min. / Francia / 2013

Este documental es el producto de dos conversaciones que suman un total de tres horas realizadas por el aclamado realizador Michel Gondry y Noam Chomsky. En este film el autor experimenta y está en una constante búsqueda del significado y entendimiento de las palabras y perspectivas del famoso lingüista y activista norteamericano. La infancia, los recuerdos, el desarrollo de la gramática y el lenguaje en el ser humano y la pasión de Chomsky por Isaac Newton son los temas a los que Gondry tratará de darle forma y color mientras son presentados en la pantalla. No es tarea fácil y el realizador nos mostrará constantemente su proceso, también sus intentos por comprender y su afán por mostrar la subjetividad del producto que hizo.

En esta película, el autor mezcla técnica de animación con dibujos hechos a mano y fragmentos de la entrevista grabada en una cámara de 16mm. Su principal objetivo es ser capaz de traducir un pensamiento tan complejo, estructurado y abstracto, “No podía atrapar la complejidad de su espíritu, pensaba que podría expresarlo a través de la animación. Lo iba a traducir a través del arte, porque la complejidad de lo que estaba diciendo, es considerado arte” (Michel Gondry).

afiche de TOWER

TOWER 

Dir. Keith Maitland / 82 min. / Estados Unidos / 2016

Narra la historia de la masacre ocurrida en la Universidad de Texas el 1 de agosto de 1966 perpetrada por Charles Whitman, también conocido como el “Francotirador de la torre de Texas”. Whitman, con una variedad de armas, subió al piso 28 de la emblemática construcción y disparó a las personas que cruzaban el campus. El incidente duró aproximadamente 96 minutos y terminó después de que el francotirador fuera abatido por un miembro de la policía texana; el resultado fueron 16 muertos y más de 30 heridos. Esta cinta, dirigida por Keith Maitland mezcla la animación con imágenes de archivo y entrevistas. Mediante los testimonios de los sobrevivientes, el filme construye el pasado y conecta todas estas vivencias; intercalando las historias y recreando el tiempo de los sucesos con la duración de la película.

Keith Maitland decidió usar la animación como herramienta para que los espectadores viajarán al pasado: “Quería transportar a la audiencia al pasado. Ese era el objetivo: crear una película que estuviera inmersa en 1966.” (Keith Maitland). De este modo sus protagonistas, a pesar de contar con más de cincuenta años, fueron presentados de la misma manera que en el incidente, “es como el acercamiento estándar de los documentales, pero no sentía que la acción y la sensación de ese día se iban a sostener si detenemos el discurso cada par de minutos para escuchar a una persona mayor hablar.” (Keith Maitland).

afiche de WALTZ WITH BASHIR

WALTZ WITH BASHIR

Dir. Ari Folman / 87 min. / Israel / 2008

Este film autobiográfico narra la historia de Ari Folman y su búsqueda de un acontecimiento que no está en sus recuerdos. Tras sufrir una serie de pesadillas, Folman se encuentra con un viejo amigo que le dice que la causa de sus malos sueños debe estar conectada con su participación, en su juventud, en una misión militar. Al no acordarse de estos hechos, el protagonista comienza a reconstruir sus recuerdos con las anécdotas de sus amigos y compañeros de servicio. Poco a poco Ari Folman conectará las historias y verá en su memoria las marcas de la perversidad de la Guerra del Líbano de 1982, más exactamente la Masacre de Sabra y Chatila que tuvo más de quinientas víctimas. Esta película, busca generar una reflexión de cómo funcionan nuestros recuerdos y el horror sufrido por soldados y civiles en guerras las guerras que los han obligado a vivir.

Esta cinta fue el primer documental, en los últimos años, en usar la animación como tratamiento discursivo a lo largo de film, (a excepción de la última imagen, procedente de grabaciones de archivo) para narrar una realidad histórica. Ari Folman se decidió por la animación porque, como se mencionó anteriormente, la película también trata sobre los recuerdos y cómo estos, a través del tiempo, se van transformando y cambiando: “En la exploración de la memoria y la fantasía, la animación tenía sentido para mí. Usé una combinación de animación con recortes y dibujo por computadora.” (Ari Folman).