MUESTRAS 2017
Ciclo curado por Miguel Ángel Baralt, estudiante del Programa de Historia
Aunque un poco aventajado, este inicio de año no se puede quedar sin la retrospectiva habitual que intenta retomar lo mejor del paisaje cinematográfico de ficción -a nuestro alcance- estrenado el año pasado y que consiste, sobre todo, en películas estrenadas en Europa, Estados Unidos, Latinoamérica y en menor medida, lamentablemente, Asia. Sabemos, poco y nada conocemos de lo realizado en el continente africano sino es por la muestra itinerante MUICA. Un ejercicio de recapitulación así consiste, en ultimas, en descartar más que en seleccionar. Así fue para nosotros: primero fueron las películas que se vivieron con mayor expectativa y llegaron a cartelera sin mayor problema por su comprobada recepción, pues vienen a formar parte de un identificado nicho de exhibición del mainstream norteamericano conocido como cine de culto, indie o alternativo (¿?) caso ¡Madre! (Darren Aronofsky), La forma del agua (Guillermo del Toro), Paterson (Jim Jarmusch), The Post (Steven Spielberg), Dunkerque (Christopher Nolan), El hilo fantasma (Paul Thomas Anderson) y hasta Blade Runner 2049 (Denis Villeneuve); solo por poner algunas. Otras descartadas fueron las seleccionadas por festivales europeos a inicios de año como gemas: un conjunto que podríamos decir viene alimentando el ya reconocible tono decadente y pesimista de la cinematografía de los países Europeos: películas incomodas pero necesarias como Loveless (Andrey Zvyagintsev, Rusia), The Square (Ruben Östlund, Suecia), The Party (Sally Potter, Reino Unido), The Killing of a Sacred Deer (Yorgos Lanthimos, Reino Unido) y Happy End (Michel Haneke). Muestra del cine que se esfuerza en continuar con la caracterización de personajes alienados, cansados e ineptos frente a un mundo moderno que los traga y los devuelve para que sean cuerpos que exponen su incapacidad de habitar el mundo, su imposibilidad de comunicarse y transitar el sucesivo aislamiento y desamparo con respecto a las instituciones que tanto prometen a estos personajes que viven en entornos de hipocresía y cinismo. Por ultimo no podemos dejar de nombrar, así solo sea con ánimos de terminar este catálogo lo más nutrido posible, esas películas que aún se encuentran en exhibición y que hacen fila esperando la gala de los premios de la industria norteamericana, y que por lo demás, configuran el nuevo paisaje del cine independiente norteamericano: The Florida Project (Sean Baker), Lady Bird (Greta Gerwig), Huye/Get Out (Jordan Peele), The Disaster Artist (James Franco), Call me by your name (coproducción entre estados unidos, Brasil e Italia).
Entonces quedaron unas pocas, extrañas y fuertes, que decidimos no dejar pasar al espectador inquieto mientras tratamos de abarcar un panorama amplio en cuanto a regiones culturales se refiere, pues nos parece, es en ultimas lo que determina los elementos con los que se construye todo film: lo que universaliza su singularidad. Así, dos películas de origen europeo: por un lado, la finlandesa El otro lado de la esperanza del reconocido director Aki Kaurismaki, y por el otro, y aún en Europa -aunque ahora sobre el mediterráneo de viñedos y bosques cálidos- nos quedamos con Verano 1993. Del cine joven e independiente norteamericano nos dejamos llevar por el siempre bueno festival de sundance y uno de sus últimos hallazgos: Beach Rats. Reseñada por la revista Vice con el sugerente título de “Cuando el homoerotismo se encuentra con la mirada femenina”. Por último, una película de esta parte del mundo, tan brutal, cruda y honesta como todo lo emprendido por el mexicano Michel Franco, que este año nos mostró la historia de Las hijas de abril.

EL OTRO LADO DE LA ESPERANZA (Toivon tuolla puolen)
Dir. Aki Kaurismäki / 98 min. / Finlandia / 2017
El cineasta finlandés Aki Kaurismäki esta vez se acerca al estados de cosas de los refugiados: en su caso, motivado por la llegada de ciudadanos iraquíes a Finlandia. Helsinki. El joven Khaled llega oculto en un barco de carga procedente de Siria. Su solicitud de asilo es rechazada, pero decide quedarse de todos modos. Mientras, un gris comerciante cincuentón llamado Wikström decide cambiar su vida y abrir un decadente restaurante. Sus caminos se cruzarán cuando una tarde Wikhström se encuentra a Khaled en la puerta de su restaurante y, emocionado, decide ofrecerle techo, comida y trabajo. Pero el sueño del chico es encontrar a su hermana, que también huyó de Siria. Oso de Plata - Mejor director Festival de Berlín. Nominada a Mejor película y Mejor director Premios del Cine Europeo.

VERANO 1993 (Estiu 1993)
Dir. Carla Simón / 97 min. / España / 2017
Un grupo de niños juega durante la verbena de San Juan, cuando, de repente, aflora una pregunta desconcertante: “Y tú, ¿por qué no lloras?”. Que Frida no esté llorando parece una incongruencia. Por lo menos a los ojos de quien no esté familiarizado con los, a veces, contradictorios procesos de gestión del dolor en una infancia que, de repente, ha dejado de ser adjetivada como tierna para convertirse en territorio de indefensión. Frida parece la antítesis de Ponette, la niña que lidiaba con la muerte de su madre vaciándose de lágrimas durante hora y media en la homónima película de Jacques Doillon. Frida también acaba de perder a su madre, víctima del sida como antes lo fue su padre, aunque la sobresaliente ópera prima de Carla Simón tiene el pudor de manejar los riesgos sensacionalistas de ese dato con encomiable cautela. Entre otras cosas, porque Estiu 1993 es una película extremadamente rigurosa con la elección de su punto de vista, que no es otro que el de los ojos de Frida: esos ojos que pasarán de la sequedad al desbordamiento, a lo largo de un verano marcado por la aclimatación a un nuevo territorio físico y afectivo. Jordi Costa, El País, España. Mejor dirección novel, actor sec. y actriz rev. 8 nominaciones Premios Goya 2017. Mejor ópera prima, Gran Premio del Jurado Festival de Berlín 2017.

BEACH RATS
Dir. Eliza Hittman / 95 min. / EEUU / 2017
En la película ganadora del Sundance, Frankie es un típico Beach Rat (rata de playa): un chico musculoso y sin norte que atraviesa una crisis de identidad. Él pasa sus fines de semana fumando hierba, jugando handball y tomándose selfies frente al espejo de su sótano. Ante sus amigos pretende ser heterosexual, sosteniendo un romance perfecto con la chica de los fuegos artificiales de Coney Island. Al tiempo, Frankie coquetea online con tipos más viejos, con quienes intercambia fotos provocativas y tiene encuentros en los matorrales de la playa. Mejor director – Drama Festival de Sundance 2017.

LAS HIJAS DE ABRIL
Dir. Michel Franco / 103 min. / México / 2017
Valeria tiene 17 años y está embarazada. Vive en Puerto Vallarta con Clara, su hermana de 34 años. Valeria no quería que su madre, a menudo ausente, estuviera al corriente de su embarazo, pero, a causa del coste y de la responsabilidad que entraña un niño, Clara decide recurrir a ella. Abril se instala, aparentemente deseosa de ayudar a sus hijas, pero con la llegada del bebé su comportamiento cambia y las reticencias de Valeria a pedirle ayuda se justifican cada vez más.


