LA MEMORIA Y EL DOCUMENTAL HISTÓRICO
El cine documental ocupa un lugar estratégico en la evocación del pasado en el mundo contemporáneo signado por los medios masivos de comunicación, las industrias culturales, la sociedad de la imagen y la denominada “la cultura de la memoria” propuesta por Andreas Huyssen (2007). Autores como Bill Nichols (1991) y François Niney (2015) coinciden en plantear que un criterio diferenciador entre documental y ficción es la referencia a una realidad histórica que preexiste al filme y rebasa el control del realizador. En propia definición del cine documental se advierte esta afinidad con el mundo histórico y la memoria social.
Esta íntima relación entre documental y pasado histórico se revela como una urgencia social en contextos como el latinoamericano que durante las décadas de los 70 y 80 vivió cruentas dictaduras que desencadenaron violaciones sistemáticas de derechos humanos, torturas, desapariciones, exilios que pusieron en primer plano las políticas de la memoria y la reparación. “Del dolor del exilio, del terror de Estado y de la derrota de las revoluciones surgió un cine de memoria y protesta política que, aunque nacido en estos años, sigue floreciendo en el presente” (Arenillas y Lazzarra, 2016, p. 4). De ahí que autores como Procopio Furtado planteen que los documentales históricos y de memoria tienen la tarea de revisar el pasado como una tarea urgente para alcanzar la democratización, la participación y la justicia de la época de la posdictadura (2019, p. 4).
En los estudios del cine documental la dimensión subjetiva y objetiva de la historia ha sido problematizada a través del uso del testimonio y el archivo, las dos formas fundamentales de referencia al pasado dentro del lenguaje cinematográfico no ficcionalizado. Estas dos dimensiones marcan polaridades en permanente tensión e intersección dentro de las estructuras figurativas y narrativas del cine documental. Del lado del testimonio se ubica el polo subjetivo de la narración asociado a los procesos de memoria y a la fidelidad del acto de testación. Del lado del archivo se ubica el polo objetivo de la narración relacionado con los procesos de la historia y la veracidad de los actos de documentación.
Esto no quiere decir que el polo subjetivo y el polo objetivo existan como instancias separadas, sino al contrario hay distintos grados de trabajo entre uno y otro. Existen documentales que trabajan en mayor grado el polo subjetivo relacionado a la memoria y en menor grado el polo objetivo relacionado a la historia social y viceversa. A pesar de esta mutua dependencia entre estos dos polos es posible establecer dos categorías fundadas en el predominio de una de las dos dimisiones: los documentales históricos y los documentales de memoria.
Según Gustavo Aprea (2015), los documentales de memoria trabajan fundamentalmente con la palabra de los testigos presenciales de un hecho desde la subjetividad de su experiencia, abordan tanto el momento de rememoración como el momento rememorado y traducen la objetividad de la historia a la vivencia de un actor. Según el investigador argentino, los documentales de memoria tienen cinco características: a) interpretación de los hechos a través de una narración, b) la presencia de una doble trama: proceso de evocación y proceso evocado, c) testimonios de personajes directamente involucrados en los acontecimientos evocados, d) sensaciones, sentimientos y opiniones de quienes vivieron los hechos, y e) versión de la historia subjetiva y polémica (p. 95).
Por otro lado, los documentales históricos parten funda¬mentalmente del trabajo con imágenes que no son producidas por el propio cineasta y que son resemantizadas a través del montaje, la voz o los intertítulos. Dentro de este tipo de documental podemos ubicar a los compilation films y los found footage films (Sánchez-Biosca, 2006).
Tomado de: Maneras de evocar el pasado. Archivo y testimonio en el documental ecuatoriano del siglo XXI de Christian León, Universidad Andina Simón Bolívar, Ecuador.

Martes 3 de marzo de 2020
CON MI CORAZÓN EN YAMBO
Dir. María Fernanda Restrepo Arizmendi / 139 min. / 2011 / Ecuador
La cineasta María Fernanda Restrepo reconstruye los eventos que llevaron a la muerte de sus hermanos mayores a manos de la policía ecuatoriana. "Un 8 de enero de 1988, cuando tenía 10 años de edad, mis padres decidieron irse de vacaciones y dejarme al cuidado de mis hermanos Santiago de 17 años y Andrés de 14. Ese día yo tenía una fiesta infantil y ellos debían buscarme por la tarde. Llegó la noche y el resto del amanecer estuve parada en una ventana, esperando. Nunca llegaron. Luego de un año de desconocimiento y angustia descubrimos que ese día mis hermanos fueron secuestrados, torturados, asesinados y desaparecidos por la policía ecuatoriana, sin razón alguna. Sus cuerpos fueron arrojados en la laguna de Yambo, nunca los encontramos". Este documental es un viaje personal, mezclado con la memoria de todo un país marcado por la violencia.

Martes 10 de marzo de 2020
LA LIBERTAD DEL DIABLO
Dir. Everardo González / 74 min. / 2017 / México
Documental que investiga el fenómeno de la violencia en México en el siglo XXI, dando voz a víctimas y victimarios. Su propósito es ahondar en los motivos y las consecuencias que generan y acarrean los actos violentos.

Martes 17 de marzo de 2020
LA MUERTE DE JAIME ROLDÓS
Dir. Manolo Sarmiento, Lisandra Rivera / 125 min. / 2013 / Ecuador
Leída en los textos escolares y en la Historia nacional como un accidente aéreo, la muerte de Jaime Roldós, su esposa y sus aliados políticos es revisada de manera exhaustiva por sus realizadores desde una selección única de material de archivo, personajes y voces. Este trabajo, preparado durante casi una década, revela su proceso de madurez y consolidación con una sensibilidad y un conocimiento tal, que relee frente a nosotros la historia oficial para descubrirnos una nueva interpretación, voces nunca antes escuchadas, y una facultad para revisar nuestro pasado que rebasa cualquier expectativa.

Martes 24 de marzo de 2020
TEMPESTAD
Dir. Tatiana Hueso / 105 min. / 2017 / México
Las trayectorias emotivas de dos mujeres víctimas de la corrupción y la injusticia en México, y del amor, la dignidad y la resistencia que les permitió sobrevivir.


