HISTORIA DEL CINE DOCUMENTAL
La década del sesenta supuso una serie de cambios en el terreno del cine documental, transformaciones que alterarían para siempre el curso de su historia. Nuevas técnicas, nuevos acercamientos, nuevas temáticas y nuevos sujetos irrumpen alterando la concepción misma del documental a la vez que se presentan nuevos obstáculos en la representación de la realidad.
Una de las características predominantes del documental es la centralidad del sujeto humano en los relatos, por lo tanto, una de las preguntas que necesariamente debemos hacernos es la de qué grado de incidencia, qué protagonismo, tiene el dispositivo cinematográfico sobre los sujetos representados. Llama la atención el hecho que cuando se discute al documental y su relación con el referente profílmico, más específicamente cuando se postula que todo cine es ficcional, suele mencionarse la presencia de la cámara, pero se hace hincapié únicamente en la figura del camarógrafo y en el recorte que éste realiza mediante el encuadre y no se repara prácticamente en la influencia que el dispositivo tendría sobre el accionar de los protagonistas.
Los films de Robert Flaherty, los primeros documentales según la historiografía tradicional –y uno de los antecedentes del cine directo–, tenían como finalidad, en palabras de su creador, “representar la vida bajo la forma en que se vive”. Para lograr su cometido, el realizador sostenía que debía realizarse una selección de los materiales “tal vez de forma más rígida que en los mismos films de espectáculo” (2005: 52). Esta “selección” incluía la reconstrucción de escenas y la dirección, en el sentido tradicional, de sujetos que eran encontrados en un casting. Por lo tanto, la pregunta sobre la incidencia del dispositivo en la obra de pioneros como Flaherty no puede justificarse debido a que sin la presencia de la cámara los eventos registrados no existirían, y, por otro lado, sus objetivos eran muy distintos a los de los renovadores del documental de la década del sesenta.
El documental –en la concepción que se desprende a partir de la irrupción del cine directo– sería la expresión máxima de la concepción del cine como “ventana al mundo”. En este sentido, el cine directo puede ser pensado como la expresión extrema de la concepción del ideal baziniano, considerando que el francés postuló que “el cine se nos muestra como la realización en el tiempo de la objetividad fotográfica” (Bazin, 2004: 29). Como tal, la cámara, aparato neutral, mecánico, sin voluntad alguna –a diferencia del artista–, es incapaz de mentir. Por supuesto que las cosas no son tan sencillas y muchas de las opiniones vertidas en su momento por los realizadores dan cuenta de dicha complejidad.
En cuanto al cambio estético se rechazó de lleno la narración over, aquella “voz de Dios” típica del documental clásico y símbolo de autoridad epistémica, dada su propensión a sacar conclusiones e indicar al espectador qué debía pensar en todo momento, para pasar a privilegiar a la imagen, confiando en su poder y pureza. Se rechazaba filosóficamente la imposición de un punto de vista previo y único, intentando captar la realidad “directamente”, sin intervenciones, apelando a la espontaneidad, al azar, al no control de la situación. La cámara se volvía inquieta, estaba en movimiento continuo, a la búsqueda de detalles, con múltiples desenfoques. Es interesante notar que cuando Raúl Beceyro (2008) intentó definir la “estética documental”, propuso dos características: la “cámara excéntrica” y el “montaje discontinuo”, ambas encuentran su origen en este momento de la historia del cine documental.
Por último, es necesario señalar la diferencia entre el cine directo estadounidense y el cinéma vérité de Francia que encuentra en el cineasta Jean Rouch a su más importante exponente, ya que el cambio tecnológico tuvo finalmente dos consecuencias muy diferentes. Según el teórico Eric Barnouw, el documentalista del cine directo llevaba su cámara ante una situación de tensión y aguardaba a que se produjera una crisis; el cinéma vérité de Rouch trataba de precipitar una crisis. El artista del cine directo aspiraba a ser invisible; el artista del cinéma vérité de Rouch era a menudo un participante declarado de la acción. (…) El cine directo encontraba su verdad en sucesos accesibles a la cámara. El cinéma vérité respondía a una paradoja: la paradoja de que circunstancias artificiales pueden hacer salir a la superficie verdades ocultas (2005: 223).
La diferencia entre ambos movimientos tiene que ver entonces con el rol que se le otorga a la cámara como catalizador o como un mero observador. Los dos términos que se utilizan en inglés para distinguir estas actitudes son fly on the wall –literalmente “mosca en la pared”–, en el sentido que el realizador observa desde la lejanía sin molestar, y para los franceses fly on the soup –“mosca en la sopa”–, ya que intervienen, molestan.
http://revista.cinedocumental.com.ar/la-camara-y-el-sujeto-sobre-el-direct-cinema/

Martes 28 de mayo de 2019
CRISIS
Dir. Robert Drew / 53 min. / Estados Unidos / 1963
El presidente Kennedy y el gobernador George Wallace se enfrentan por la integración racial de la Universidad de Alabama.

Martes 4 de junio de 2019
TITICUT FOLLIES
Dir. Frederick Wiseman / 84 min. / Estados Unidos / 1967
Controvertido y aclamado documental que narra la vida de los reclusos de una prisión psiquiátrica de Massachussets. El documental estuvo prohibido en algunos estados norteamericanos varios años debido a su crudo retrato de los abusos sufridos por los internos a mano de los guardas de seguridad y los médicos de la institución. El título viene de un concurso de talentos organizado por los propios internos.
Martes 11 de junio de 2019
YO UN NEGRO
Dir. Jean Rouch / 70 min. / Francia / 1958
"Cada día, jóvenes similares a los personajes de este film llegan a las ciudades de África. Han abandonado la escuela y el entorno familiar para intentar entrar en el mundo moderno. No saben hacer nada y hacen de todo. Es una de las enfermedades de las nuevas ciudades africanas, la juventud sin empleo. Esta juventud, enclavada entre la tradición y el maquinismo, entre el Islam y el alcohol, no ha renunciado a sus creencias, pero es seducida por los ídolos modernos del boxeo y del cine. Durante 6 meses he seguido a un pequeño grupo de jóvenes emigrantes de Níger en Treichville, suburbio de Abidjan, capital de Costa de Marfil. Les propuse rodar un film donde interpretasen su propio papel, donde tuviesen el derecho de hacer y decir lo que quisiesen". Jean Rouch.

Martes 18 de junio de 2019
AFRICAS: ¿CÓMO VA EL DOLOR?
Dir. Raymond Depardon / 165 min. / Francia / 1996
Atravesando el continente desde el Cabo de Buena Esperanza hasta Alejandría, el diario cinematográfico hermoso, conmovedor, revelador y, sobre todo, sincero de Depardon nos lleva a través de docenas de países, paisajes y situaciones.
Martes 25 de junio de 2019
EL HOMBRE SIN NOMBRE
Dir. Wang Bing / 93 min. / China / 2009
Metáfora basada en una persona real a quien Wang Bing ha venido filmando desde el año 2007. Este hombre –una especie de Diógenes chino- vive en cuevas, aislado de la sociedad china, y trata de sobrevivir con dignidad y valentía. Nunca habla, rechaza el sistema de su país y asume su marginalización. Viviendo alejado de los mundos material y espiritual, construye él mismo sus propias condiciones de supervivencia.


